lunes, 27 de noviembre de 2006

GLOBALIZACIÓN Y SOCIEDAD RED



En las investigaciones relacionadas con este tema se puede encontrar un largo espectro de opiniones e interpretaciones. Esto se debe al hecho de que el término globalización pasó paulatinamente a ser utilizado de forma más general, en la tentativa de explicar distintos cambios en los entornos locales que se asocian a diferentes factores externos.

La globalización pasó a ser el sujeto de casi todo aquello que está fuera del control local. Es decir, pasó a ser la palabra adecuada para denominar a una fuerza superior a la voluntad de los actores individuales o colectivos locales que actúa, en diferentes dimensiones, desde fuera hacia lo local. La falta de solidez de aquello que se puede entender ser el significado de globalización, o incluso, por el simple hecho de que este objeto de estudio está en constante desarrollo, puede inducir a malas interpretaciones o incluso equívocos.

Los ambiguos procesos de globalización en los que estamos inmersos interrelacionan sociedades, pueblos y culturas como nunca antes en la historia, pero a la vez configuran una humanidad escindida como en ningún otro momento. A la desigualdad en términos de riqueza y pobreza que acrecienta en nuestro mundo, se añaden diferencias culturales que acentúan reactivamente hasta la incompatibilidad entre comunidades que coexisten en un mismo espacio social. Es necesario reconociendo los logros de los enfoques multiculturalistas, avanzar hacia estrategias que pongan el acento en la interculturalidad, es decir en el diálogo entre culturas para conformar a través de él los espacios de encuentro sobre los que ha de gravitar una democracia radicalizada en la que se articulen exigencias universalistas de igualdad y reconocimiento de las diferencias.

Desde hace algún tiempo, un nuevo paradigma recorre el mundo, la globalización de la economía y la sociedad. Los sistemas productivos y los mercados adquieren paulatinamente dimensión global, el estado cede protagonismo y liderazgo a las empresas multinacionales, las nuevas tecnologías de la información, los transportes y las comunicaciones facilitan y refuerzan el funcionamiento y la interacción de las organizaciones. Además, el proceso de integración económica toma forma a medida que el modo de desarrollo industrial da paso al modo de desarrollo informacional.
La globalización es un proceso que se caracteriza por el aumento de la competencia en los mercados, lo que implica la continuación de los ajustes del sistema productivo de los países, las regiones y las ciudades inmersas en la globalización. Dado que las empresas no compiten aisladamente sino que lo hacen juntamente con el entorno productivo e institucional del que forman parte, el proceso de globalización estimulará la transformación de la organización del sistema de ciudades y regiones, de acuerdo con la nueva división internacional del trabajo.
En este escenario de competencia creciente entre empresas y territorios, los procesos de acumulación de capital y desarrollo están condicionados por un conjunto de factores clave que actúan sinérgicamente: la difusión de las innovaciones y el conocimiento entre las empresas y organizaciones, la adopción de formas más flexibles de organización de la producción, el desarrollo de las economías de urbanización, y la densidad del tejido institucional. Es más, las ciudades y regiones responden a los retos de la globalización mediante acciones que inciden sobre los factores que determinan los procesos de acumulación de capital, buscando un sendero de desarrollo duradero.

1 comentario:

Anónimo dijo...

y bien felicitacionesmu